¿Qué es la torsión en el hilado y por qué es importante?
La torsión en el hilado es un factor fundamental en la producción textil, ya que define la resistencia, elasticidad y estabilidad del hilo. Se trata del número de giros que se aplican a una fibra o filamento para darle cohesión y mejorar su rendimiento en procesos posteriores como el tejido o la confección.
Un adecuado control de torsión permite fabricar hilos de alta calidad, evitando roturas, desperdicio de material y problemas en la confección final de las prendas.
Tipos de torsión y su impacto en la industria textil
Existen dos tipos principales de torsión:
Torsión «S»: Se obtiene cuando los filamentos giran en sentido contrario a las agujas del reloj. Se usa comúnmente en tejidos de punto y prendas con mayor elasticidad.
Torsión «Z»: Se genera cuando el giro es en sentido horario. Es más utilizada en hilos para tejidos planos y productos que requieren mayor resistencia mecánica.
Regularmente las torsiones se miden por metro o por pulgada, para ello regularmente se usan las siguientes nomenclaturas:
- TPM – torsiones por metro
- TPP – torsiones por pulgada
- TMS – torsiones por metro en sentido “S”
- TMZ – torsiones por metros en “Z”
- TPS – Torsiones por pulgada en “S”
- TPZ – Torsiones por pulgada en “Z”
Una torsión adecuada garantiza uniformidad en la textura del tejido, evitando defectos en la superficie de la tela y asegurando una mejor estabilidad dimensional en el producto final.
Para poder definir la torsión de un hilado debemos conocer el uso que tendrá el mismo, por ello es necesario comprar el hilado ideal para el proceso o el uso que le daremos y en base a lo expuesto podríamos determinar una torsión adecuada para nuestro fin.
Según el uso existen constantes “referenciales” con las cuales nos pueden servir de guía de acuerdo para sus aplicaciones con la fórmula abajo indicada como son:
- Tpp – torsión por pulgada
- K = constante referencial o coeficiente de torsión
- N – Número del hilo.
Fórmula: TPP = K ( N )
Donde para el caso del algodón por ejemplo (como valor referencial):
- K = 4.6 a 5 (crepe)
- K = 3.8 a 4.6 (para uso urdimbre)
- K = 3 a 3.5 (para uso trama)
- K = 2.5 a 3 (para tejido de punto)
Por tanto, podemos deducir:
Para tejido de punto asumiendo una constante de 2.8 para un Número 30:
- Tpp = 2.8 30
- Tpp = 15.33 torsiones por pulgada
- Tpm = (15.33 / 2.54) x 100 = 603.8 torsiones por metro
Normativas Internacionales
Para garantizar la calidad del hilado como la torsión, existen normativas internacionales que regulan la torsión y otros parámetros clave en la industria textil. Algunas de las más relevantes son:
ISO 2061:2015 – Determina el método de prueba para medir la torsión de los hilos.
ASTM D1423-16 – Establece procedimientos para evaluar la torsión de hilos individuales o múltiples.
Un control riguroso de calidad permite a las empresas textiles cumplir con estas normativas, asegurando que los hilos tengan una torsión adecuada para su aplicación final, ya sea en tejidos técnicos, moda o textiles industriales.
Influencia de la torsión en el producto final: desde el hilo hasta la prenda
El nivel de torsión influye directamente en las características del producto textil terminado:
En hilos para tejidos de punto: Una torsión baja proporciona mayor suavidad y elasticidad, ideal para prendas como camisetas o ropa deportiva.
En hilos para tejidos planos: Se requiere mayor torsión para aumentar la resistencia, evitando desgastes prematuros en uniformes, ropa de trabajo o textiles para el hogar.
En textiles técnicos: La torsión ajustada mejora el desempeño en aplicaciones industriales, como refuerzos para calzado o materiales de alta tenacidad.
En la actualidad, la sostenibilidad es un pilar clave en la industria textil. Optimizar la torsión del hilado no solo mejora la calidad, sino que también contribuye a la reducción del impacto ambiental:
- Menos desperdicio de material: Un control preciso minimiza roturas de hilo y defectos, reduciendo residuos.
- Menor consumo de energía: Ajustar la torsión según la aplicación evita procesos innecesarios y reduce la huella de carbono.
- Mayor durabilidad de los productos: Hilos con torsión optimizada generan prendas más resistentes y de mayor vida útil, disminuyendo la necesidad de reemplazo frecuente.
La torsión en el hilado es un aspecto clave en la calidad textil, influyendo en la resistencia, durabilidad y desempeño del producto final. Mantener un equilibrio adecuado, cumplir con normativas internacionales y aplicar criterios de sostenibilidad son estrategias fundamentales para garantizar textiles de alta calidad y amigables con el medio ambiente.
Empresas que implementan estrategias de optimización en el hilado no solo mejoran su rentabilidad, sino que también se alinean con prácticas responsables que demandan los consumidores y regulaciones ambientales.
Autor del artículo:
Bac. Ing. Industrial y Perito Textil Renzo Valdivia Gozalo.




